Thelma y Louise

El otro día, el GPS de mi coche comenzó a hablarme en yardas. Sí, en yardas y en millas.

-A 1,5 millas abandone la autopista.

-A 200 yardas sitúese a la izquierda.

Juro que -no-hice-nada-, no toqué nada, no le hablé en inglés, no sé, debía estar ese día enfadada (la mujer, digo, la de dentro de mi navegador que, para más señas, es castaña, de pelo ondulado y blusa blanca ¿cómo es la de vuestros gp eses? me gustaría saberlo. Gracias)

El caso es que, acostumbrada a escucharle hablar en metros y kilómetros me chocó que, sin previo aviso y con total abuso de su autoridad como guía espiritual,  le diera por americanizarse de esa manera tan exacerbada (ese día yo creo que iba de guía espirituosa y en lugar de brújula llevaba encima una buena cogorza…)

Me quedé in albis, bajé la música y aparqué el coche.

-Somos como Thelma y Louise- le dije a mi compañera de viaje.

-¿Cómo quiéeeeen? me contestó mirándome a los ojos con esa curiosidad y extrañeza que sólo lleva Ella y que rima con listeza.

-Uffff cariño ¿no la has visto? eso hay que arreglarlo, es una peli de dos amigas que se quieren, se ayudan y viven la vida. Lo que hay que hacer cuando una está viva ¿sabes…? (Sí lo sabes, eres una ratona lista y amorosa) ¿Un día la vemos, quieres?

-Sí, quiero. !!!Te quiero muuuuuuchoooooo!!!

Intentamos hacer entrar en razón a Violeta: la navegadora, la de la blusa blanca, cabello ondulado y castaña. Sí, Violeta se llama, Violeta, pero no hubo manera, así que decidimos seguir avanzando en yardas, en millas y continuar nuestra road movie como dos americanas de jayoua (Iowa) pero sin Bourbon, claro, Violeta no había dejado ni para un trago.

Nos perdimos, no nos perdimos, nos reímos, cantamos Eva María se fue buscando el sol en la playa, dejamos a la izquierda el Circuito del Majara (pero no llegamos a verle, supongo que estaba con su moto haciendo eses…)

Mola tener compañera de viaje. Mola su pelo negro, larguísimo y brillante. Tiene ya 13 y es un hada, un hada joven pero muy sensata, con un buen par de alas y cuando sus manos rozan las teclas del piano, el mundo se para durante un buen rato…

Te quiero mucho (yo también te quiero mucho)

*He tenido que mirar en internet cómo se escribía Iowa. Lo reconozco.

Sushi Q.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s