De metatarsalgias, boquerones y buenos días

Hoy ha sido un buen día, (como la canción de Los Planetas) un día cualquiera, pero un buen día.

Ha comenzado con un ataque de risa al llevar a mi hijo al cole. Siempre ponemos música y hoy he elegido un tema maquinero que nos ponen en Body Pump y que necesitaba escuchar para darle caña a mi ánimo (que últimamente está un poco tocado)

-Mamá- me dice al poco de sonar- esta me gusta pero ¿por qué dicen boquerón? (*)

-¡Jajajaja!- no podía parar de reírme- hijo no dicen boquerón dicen: Pump it up! Pero a partir de ahora será la canción del boquerón.

Casi no podía ver la carretera de los lagrimones de risa que me caían. He echado en falta unos parabrisas a lo Penélope Glamour ¡oh, seeeehhhh!

He ido a currar y el pie cada vez iba doliéndome más. Para los que no seguís mi blog os resumo: llevo coja del pie izquierdo por hacer el salvaje en el gimnasio una semana.

Sigo.

He terminado de currar, he comido y he cogido el coche pues había quedado con un amigo, con el que quedó a bíceps (perdón, a veces, qué tonta estoy 🙄) que da unos abrazos de muerte y al que todas mis amigas quieren conocer (pero ya les he dicho que no, que se divorcien y se busquen a su propio amigo para quedar a bíceps con él. Listas, que sois unas listas)

Según iba para allá he decidido cambiar de rumbo, me dolía mucho, y le he llamado:

-Oye, tío, que quedamos en urgencias …

-No pasa nada- me ha dicho ya quedamos otro día.

Así me gusta, muy bien, obediente 👌🏻

He llegado a urgencias.

-Hola. qué mira que creo que tengo un eslince (ibérico), desde el jueves, en el pie izquierdo.

Me han atendido en seguida.

Según entro me encuentro con un médico súper atractivo (creo que venezolano) con barba canosa bien cuidada y unas manos grandes y preciosas que me ha sonreído y se ha enamorado de mi nada más verme. Eso una lo sabe, sí, lo sabe 😌

Ya está, el hombre de mi vida (he pensado) que alto, que sonrisa, qué manos, qué acento, qué…. hasta que me ha apretado el segundo y tercer metatarso y he sentido de todo menos un orgasmo.

He salido de allí agradecida, coja y con ganas de cantar (estoy mu loca)

Me he puesto música, sin música no se puede respirar, al menos yo.

Spotify. Lista Especialmente para ti. Clik. La Yenka. ¡La Yenka! ¡pero que puto algoritmo del vecino es este! Estoy yo como para bailar la Yenka…

Me he dirigido a la farmacia, me ha atendido Javi, que es encantador y súper amable,y se ha asustado al verme entrar caminando despacio como un alma en pena, solo me faltaba la bola y la cadena.

He comprado mis drogas para el pie y me he ido a comprar uvas (las de la ira, porque tengo un cabreo que no me tengo encima, y allí me he encontrado con Nacho, el marido de mi amiga maravillosa que me regala cosas preciosas. Le he explicado lo de mis metatarsos y nos hemos reído un rato de mi caminar sosegado (por decir algo)

Al salir, zas, me choco con una compi del gimnasio de la que no sé aún su nombre pero que es un encanto. Gracias por los ánimos.

He vuelto a casa dolorida, feliz,agradecida y emocionadaaaaa de encontrarme sonrisas por todos lados (y sabiendo que no son falsas)

Un buen día.

Sushi Q. (Hasta los metatarsos, así en general, pero con ganas de cantar)

(*) Os pongo la canción de Boquerón, a ver si escucháis lo mismo 🤣

Y, esta de abajo, la de Un buen día, de Los Planetas.

Lo hago como madremente puedo

Hoy he rebautizado a la abuela del mejor amigo de mi hijo.

Muchas veces les llevo en mi coche, porque ella no tiene y la madre del pequeño curra hasta muy tarde, y según salen del cole: ¡a karate! ¡Kia!

Al principio les daba mucho apuro, a la abuela, no al niño, el niño está encantado, claro, pero a base de insistir y de decirle que en mi coche caben todos, he conseguido que se sientan tranquilos y cómodos.

-Vamos abuela- le digo casi sin conocerla. Y la mujer sonríe y me mira como pensando: ¿de dónde habrá salido esta colgada? (estoy acostumbrada, soy así y hablo con todo el mundo, qué suerte tengo y la cantidad de gente que conozco, de la que aprendo y a la que acabo queriendo) ¡que viva la sociabilidad y los nachos con queso!

Sigo.

La semana pasada me enteré del nombre de la abuela y de que no le gusta nada (no me extraña, no daré datos por respetar su intimidad y la del niño, pero es un nombre espantoso, absolutamente espantoso) así que, como soy así, espontánea, he decidido proponerle un cambio:

-A ver abuela- le he soltado esta tarde -¿Cómo te gustaría llamarte si pudieras elegir nombre?

-Pues la verdad, no sé, mi nombre no me gusta, prefiero el diminutivo.

-Ya, ya, pero a ver, yo te hablo de un cambio ¿no te molaría llamarte como una diva Hollywoodiense tipo Ava Gardner o Marilyn?

La mujer me ha mirado y ha sonreído tímidamente, como con cariño y nostalgia… no sé, algo así.

-No sé, hija, eso no se puede cambiar…

-¡Como que no! ¡Claro que se puede! Mira, a partir de ahora te voy a llamar Marilyn, ya está, Marilyn. ¿Te gusta?

Y ha vuelto a sonreír.

-¡Niñooooos! ¡Vamos, al coche!

He abrochado a los niños, he abierto la puerta a Marilyn y he ido cojeando con un dolor de la hostia para conducir (hoy fui a la fisio y me llevé la del pulpo)

Allí los he dejado, en karate, me he metido en el coche a reposar una hora mientras escuchaba música idiotizante y he vuelto a por ellos.

Durante el camino que separa el parking del aula he decidido observar, renqueante, lo bueno del camino y me he encontrado con almendros florecidos y con gente tirada en la hierba en un parque de al lado. ¡Qué maravilla! ¡Qué puta maravilla! He tomado fotos de mis pies con playeras, de los árboles y de mi kit diario de supervivencia (cuando estoy con mi hijo)

Me he dado cuenta de que todo es tan pasajero, tan bonito o tan dañino como nosotros queramos hacerlo. Me he dado cuenta de que, pese al dolor, se puede disfrutar del no dolor y que mucho de ello depende de nuestra cabeza.

-La primavera está aquí- he pensado- y yo… yo lo hago como madremente puedo…*

Sushi Q. (hasta el coño de mi pie dolorido pero sin dejar nunca de disfrutar del camino)

*Gracias, Belén, por regalarme esa bolsa. Tú también lo haces como madremente puedes 💜

Todos tenemos un don

Tengo la bonita costumbre, antes de irme a leer y después a dormir, de buscar en internet: fotografías, cuadros y cachitos de frases de libros que muchas veces no se de quién son. Siempre trato de conocer a su autor, no es bonito apropiarse del arte de otras personas sin nombrarlos. Si lo hicieron es por algo y ese algo hay que respetarlo.

Me encanta el Arte, me nutro del Arte. Hay Arte en cada rincón de la vida, hasta en el enchufe de la cocina que me observa absorto mientras escribo esto y mi primer cigarro del día se consume como dinamita.

La segunda carrera que estudie, cuando tenga tiempo y esté más calmada, será Historia del Arte. Se lo comentaba, la otra noche, a un amigo fotógrafo que he vuelto a recuperar estas navidades y que conocí, hace millones de lunas, en mis noches de farra Malasañera. Qué alegría volver a hablar contigo de aquellos tiempos y, ahora, de nuestros hijos… gracias infinitas te doy, gracias.

Hay gente que tiene un don, bueno, creo que todos tenemos un don, varios u ovarios, pero admiro mucho a la gente que sabe pintar, fotografiar, escribir, cantar, tocar un instrumento y llegar a captar la atención y el alma de la gente.

A mi siempre me dicen que mi don es la Alegría, soy como un surtidor de Ella (debe ser porque amo, desde muy pequeña, a Ella Fitzgerald) supongo que soy así de siempre y que, desde hace un tiempo, mucho, la disperso sin vergüenza, pasando de los que no lo entienden… soy una puta camella de Alegría.

No me molesta la gente que no sintoniza con mi Alegría, cada uno es como nace y como lo hacen. Utilizo el Humor y la Alegría para todo, quién no tiene humor está un poco muerto, y a mi me encanta estar viva.

Por favor, gentes que tenéis un Don: ¡sacadlo fuera, vomitadlo, lloradlo, pintadlo, fotografiadlo, cantadlo, tocadlo!

Yo os lo agradezco. Os lo agradezco tanto y tan grande que necesitaría más de una vida para besaros.

Todos tenemos un don y si no lo sacamos, lo matamos.

Matar dones, unicornios, estrellas fugaces, canciones, debería estar penado… ¡que cada uno sea como quiera!¡que cada uno se exprese como le salga del papo, pero sacadlo! ¡No lo matéis! Está muy feo y hace mucho daño.

Sushi Q. (aún coja pero avanzando)

*También tengo el don (y me he dado cuenta esta noche) de levantarme con el flequillo como Goku. Me he despertado de madrugada y resulta que duermo con la palma de la mano en la frente, como duermo sola no lo sabía, ahora ya lo sé: tengo otro don 🙃

*Ved el vídeo. Os pongo la versión con Louis. Qué grande era. Una noche le canté esta nana a mi hijo y casi me escupe. Mi don no es la voz 🤣

Un puto abrazo

Hacía tiempo que no me sentía tan vulnerable. Llevo coja desde el jueves, tanto gimnasio me ha dejado inmóvil y yo no puedo dejar de moverme, soy pura energía.

Manta eléctrica, cremas de mierda que no sirven para nada, ibuprofeno y reposo (con un hijo, lo del reposo es una utopía)

Escucho ‘Runaway‘ de Del Shannon, mi hijo duerme. Me encanta Del, me encanta Runaway y soy una loca de esas que le hacen los coros y bailan a su puta bola.

Necesito viajar, hacerme la Ruta 66 y la 69. Coja, imposible. He de recuperarme.

No paro de escribir y de poner banda sonora a esta semana. Necesito un Motel de carretera, como aquél de San Luis Obispo en el que nos alojamos, pero sin tí. Te echo tanto de más…

My little runaway… y huir lejos de todo, sin cojera, con coleta, labios rojos, motel de carretera y Bourbon de palo, que no me gusta, para hacerme la guays y salir de mi mismidad.

Vamos, que necesito un abrazo. Un puto abrazo…

Sushi Q. (Coja pero esperanzada)

*Ved el vídeo y escuchad la canción, es una puta maravilla.

Sólo se vive dos veces

You only live twice, one life for yourself and one for your dreams’ y es verdad. Una vida para ti y otra para tus sueños.

Me inspiro para escribir cuando estoy mal, muy mal y cuando estoy bien, muy bien. Soy maniqueísta, supongo, aprendí esta palabra en la carrera, en la asignatura de Historia Medieval II, haciendo un trabajo sobre no sé qué carajo.

Vivimos al límite y no tan al límite, supongo que tiene que ver con la posición de la Luna, con las placas tectónicas, con la lluvia cuando resbala sobre los cristales y con la nieve cuando todo lo ahoga en ese silencio maravilloso que solo la nieve sabe hacer.

Vivimos dos veces, así es, y lo hacemos tan mal o tan bien como queramos o como la vida nos lo permita.

Hoy salía del gimnasio, llevo toda la semana yendo, y siempre me quedo hablando un rato con la maravillosa persona que hay en recepción.

Hablábamos de regalos de parturientas, de mis lágrimas de esta semana y de mi hijo.

Al lado, había una compañera de unos veinte pocos años. Me ha mirado, ha abierto la boca muy grande y me ha dicho:

-¿Pero, tú eres madre?

Estaba sorprendida, mucho.

– Si, lo soy, mi hijo tiene 5 años.

-Pero, pero, pero… (seguía con la boca muy abierta y muy sorprendida)

-¡No pareces madre!

-Pues lo soy.

– ¡Pues no lo parece! ¡Tienes el espíritu que a mi me falta!

La maravillosa persona de recepción, a la que admiro y quiero, le ha contestado:

-¡Es que está muy loca!

Y me ha encantado.

Solo se vive dos veces: tu vida y tus sueños.

Hace poco un amigo, al que aprecio y cuento todas mis cosas muy cosas, me dijo:

-Tú encanto es tu locura.

Solo se vive dos veces y, si no las aprovechas, quizás solo vivas una y se acabe antes de que tengas tiempo de vivir la segunda.

Sushi Q. (mejorando por momentos)

*Por favor, escuchad la canción y empapaos de la letra. Solo tenemos dos vidas, no las desaprovechéis.

*No se poner vídeos bien, este es una horterada, pero escuchad la canción. Gracias.

*Lo último: no sé si sólo lleva tilde o no. La RAE se está volviendo loca. He decidido ponerle tilde, todo sabe mejor con tildes y con orégano.

Soy madre, sí, y cuantos más años pasan más bonita y buenorra me veo (a parte de inteligente, claro, soy full equip 😎)

Luna Hiena

Hoy había una luna enorme, supongo que ‘hiena’, no la oí reírse.

Salía del gimnasio y ahí estaba: entera, verdadera, como para mi sola, como una llamada de atención o algo…

No podía dejar de mirarla y, como soy tan despistada, despisté mis sentidos arácnidos y acabé tropezando y cayendo en el agujero de un árbol.

Me reí yo sola, soy así, me reí como una hiena y la Luna me miraba y yo la miraba a ella (parezco García Lorca, pero no, solo soy una rubia enloquecida y abrumada por las cosas buenas que le pasan)

Saqué la compra del coche, subí a casa, tiré la bolsa de ensalada a la nevera como si no me importara, como si fuera Escarlata O’Hara y me importara un bledo Clark Gable.

Hice compra antes de ir al gimnasio. Hago compra despistada, sin lista, pillando lo que veo sin fijarme en las ofertas porque soy así y sonrío cuando veo que en mi nevera hay más cosas empaquetadas que las cajas que he hecho en todas mis mudanzas.

No me asustan las mudanzas, me asusta perder la cuenta de las veces que me he ilusionado y no ha servido de nada.

Soy el espíritu de la contradicción, pero así soy: loca, cuerda, valiente, apasionada…

La Luna, probablemente, se rió mucho de mi al verme caer y chocar contra el árbol. Se rió como una hiena, estoy segura, sin piedad y sin pena, pero bueno, no la culpo, hace su trabajo: alucinar a la gente y hacerle saber que ahí sigue: maravillosa. inmensa y un poco lunática.

Sushi Q. (Sigo estando)

Curvas

Mi vida está llena de cosas redondeadas. Tiendo a redondearlo todo, desde mi espalda, cuando acabo de entrenar en el gimnasio y me estiro como un gato, hasta las figuras de plastilina que moldeo junto a mi hijo.

El bolso que llevo hoy es de lunares, la funda de las gafas y el tarro de crema de manos, igual. Todo redondo, curvo, apacible.

Me limo las uñas con cuidadito para que no quede ningún pico.

Mi letra se curva como si quisiera proteger mi mundo en un abrazo perfecto y circular. No me gustan las aristas ni la gente arisca. Curvas.

Trato de enseñar a mi hijo el poder de las sonrisas y que si curvas los labios hacia arriba te brillan los ojos y atraes lo bueno… es curioso como imita mi manera de dibujar corazones,  los acabo con un trazo curvo al final y él los hace igual, como si solo existiera una forma de hacer corazones, espero que algún día encuentre la suya.

Odio a la gente que clava el boli al escribir y lo hace con furia, como si estuvieran apuñalando al papel…bueno, no odio a la gente, odio esa manera de escribir tan violenta, supongo que no saben hacerlo de otra forma o que no son de curvas sino de aristas…

Una vez, estando en Pekín, una amiga que vivía allí (china, chinísima de rasgos pero criada en Carabanchel 😂)me levantó de la mesa en la que estábamos cenando y recorrimos todo el restaurante observando curvas. Me contó que a los chinos no les gustan nada las formas que acaban en pico y  fue mostrándome la curva que había en cada mueble, plato, cubierto, fuente… jamás voy a olvidarlo, fue maravilloso, maravilloso y amable. Curvas.

Mi cuerpo es curvilíneo, muchos hombres se han mareado al recorrerlo, creo que a partir de ahora avisaré para que, por favor, se tomen una Biodramina a fin de evitar pájaras y desmayos dramáticos. Curvas, curvas, muchas curvas 😂

Últimamente estoy cuidando mucho mi corazón, calmándolo… tiende a precipitarse y se exalta, es un poco heavy, un poco macarra … lo acurruco y le digo palabras bonitas, después, redondeo mi cuerpo, lo abrazo, me convierto en bicho bola y me acuno entre mantas de topos dorados y música curvilínea…

Sushi Q.

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Queremos

Queremos tener una casa ‘mejor’, una cafetera ‘mejor’, un coche ‘mejor’…

Queremos un día sin nubes, una carne al punto pero que no sangre, unos hijos perfectos que sepan leer a los tres años y que no se manchen…

Queremos un amor de nuestra vida, una media naranja que nos complemente y nos haga zumo cada noche en la cama…

Queremos no salir de nuestra zona de confort porque lo de fuera nos aterra y nos revuelve…

Queremos, queremos, queremos…

Yo también quiero y muchas veces, de tanto querer, me pierdo en lo no importante.

Yo no tengo casa, vivo alquilada, me gusta mi ‘no casa’. Allá donde voy siempre creo mi hogar, no me da miedo, siempre acabo haciéndolo.

Quiero que me quieran, y me quieren.

Quiero seguir viajando sin guía, sin viaje organizado y sin zona de confort, el confort ya me lo busco yo.

Quiero mis días nublados y mi carne al punto sangrando.

No quiero ni media naranja, no existe; prefiero mi medio limón y que me de mucho amor.

No quiero que mi hijo sepa leer a los cinco años, quiero que aprenda cuando le llame y que de mayor devore libros como su madre (Yo aprendí a leer casi a los siete… benditos padres que hablaron con mi profe para que no me enseñara a leer hasta que yo no quisiera)

Pensamos demasiado, mucho, muy a lo largo…

Esta noche no voy a pensar a lo largo, voy a hacerlo a lo ancho, en mi cama enorme (porque la tengo y la disfruto), en mi mundo de introspección y de soledad (adoro la soledad)

Tengo miedo, y no es malo; todos tenemos miedo, el caso es reconocerlo, acariciarlo y no pensarlo tanto (si no se crece 😉)

Queremos, queremos, queremos y no nos damos cuenta que todo lo llevamos dentro…

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Que nos dejen de matar, violar, atemorizar.

Hemos sido buenas, nos hemos unido, hemos llorado por nuestras hermanas, el morado ha inundado nuestros estados de whats, nuestros corazones y nuestras manos.

Nos gusta el negro, pero no el del luto incesante que parece que no acabe; nos gusta el negro en pantalones pitillo, en raya del ojo, en rímel, en uñas, en botines de tacón eterno aunque no nos haga falta para que se note que somos largas, muy largas, de mente y de talla.

Nos gusta que nos dejen en PAZ, que no nos digan por la calle que sonriamos que así estamos más guapas.

Odiamos que algunos, demasiados aún, se coloquen el paquete delante de nuestras narices y se desparramen como si al hacerlo nos pusiera cachonda su virilidad… que lo hagan antes de salir de su escombrera, no sé, es un consejo, da asco, mucho, asco puto…

Nos gusta salir a correr de noche sin escolta (gracias), nos gusta emborracharnos y bailar con los ojos cerrados, no necesitamos esas babas que, a veces, nos llegan desde la barra…

Nos gusta follar con quien queramos. No somos de nadie, nuestros escotes son nuestros, que no osen apropiarse de ellos.

Si me pinto los labios de rojo es porque me pone cachonda mirarme al espejo y hacer un homenaje a Robert Smith mientras canto a todo volumen: Just like heaven.

Si me pinto los labios de rojo es porque adoro besar a mi hijo en la mejilla y que sepa que la madre que lo parió le adora.

Mis labios son míos, no son una incitación a que los muerdan, los besen o los violenten.

Mi opinión es mía, que no se atrevan a empequeñecerla o despreciarla.

Somos valientes, queremos ser libres.

Seguiremos siendo valientes, si no lo somos la vida nos come… pero ser valientes y además libres ¡wow, debe ser la hostia!

Queridos Reyes Magos, que nos dejen de matar, violar, atemorizar.

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Sí, señora

Ayer estuve de cumple con mi hijo en un parque de bolas. Todo ok, lo de siempre: niños locos, Coca Cola para todos, luces de colores y padres haciendo que se lo pasan bien mientras apuran latas de Mahou como cabrones…

Una hora, hora y cuarto, tarta, regalos… venga, ya queda menos, dos horas ¡nos vamos!

Iba yo monísima, todo sea dicho: vaqueros ajustados, botas de pelito y un jersey ideal comprado hacía poco que me sentaba fenomenal. Tengo 41 pero joer, pues estoy bien, muy bien, qué coño… sigo con el cumpleaños…

-Hijo, vámonos, bonito, ponte las zapas, el abrigo y a casa.

De repente, así muy loco todo, se forma una cola de niños y me quedo, junto con el fotógrafo, atrapada entre ellos y las redes que contienen las bolas. El fotógrafo se encarama a un tobogán y logra salir ileso pero yo, para no montar el espectáculo, pues nada lo hago de manera más civilizada, como una madre, y no como un mono (aunque hubiera preferido hacerlo como un mono)

-¿Hijo, me dejas pasar?- le digo dulcemente a uno de los niños allí apostado.

Me mira de arriba abajo y me contesta todo educado:

-Sí, señora.
-¿Señora? ¿perdona? ¿señora, me has llamado señora? ¡Señora!…

(aquí se va a liar….bufff, señora)

Le aparto, le miro mal, no le escupo porque está por ahí el fotógrafo…paso, le vuelvo a mirar mal y pienso: Puto niño de los cojones, a la salida te espero…

Teniendo en cuenta que los que siempre dicen la verdad son los borrachos y los niños ¿he de asumir este nuevo rol señorial que me han asignado o debo pensar que el niño ese era hipermétrope y necesitaba gafas?

Me quedo desolada y me entra mucha rabia y como ganas de llorar o quemar contenedores o quitarle su bolsa de chuches de un zarpazo ¿será hijo puta…?

Estoy a un tris de ir a hablar con sus padres para decirles que qué clase de educación le están dando a su hijo que no sabe lo que es una MILF, pero claro, pienso, lo mismo ellos tampoco tienen ni idea…

Salimos de allí una amiga, su hijo, el mío y yo:

-Tía, qué me ha llamado señora…

Ella riéndose, yo lamentándome, los niños sudando como pollos y la noche, la noche helada y gélida…

La vida 🤷‍♀️

*Benditos niños. Bendita inocencia 💜

Sushi Q.